jueves, 31 de octubre de 2024

Reproducción humana artificial (4)

Cuando se pone precio al ser humano se le rebaja su dignidad a mero producto comercial, bien sea para adquisición (por ejemplo, fecundación in vitro) o para el descarte según utilidad (por ejemplo, eutanasia). La dignidad del hombre es incompatible con su valoración según utilidad.   

Respuesta del Prof Herranz:

Cuestión: El hijo, ¿es un derecho o es un don? 

Respuesta: “En la sociedad, muchos de los que viven de espaldas a Dios -que es el Creador de la vida- ya no consideran al hijo como lo que es: un regalo, un don, algo sorprendente y casi increíble. Se le ha reducido a simple producto que se puede proyectar, obtener e incluso aceptar o rechazar. 

La mentalidad contraceptiva (tengo los hijos que quiero y cuando quiero) se combina con la mentalidad de la reproducción asistida (produzco los hijos cuando me conviene, incluso en las condiciones sociológicas o de combinatoria biológica que yo elija). 

Se crea entonces la convicción social -y también, hasta cierto punto, profesional, médica- de que la transmisión de la vida es mera biología, mera técnica, que ha roto toda conexión con el asombro, con el misterio que siempre ha sido la transmisión de la vida humana, la expectativa del hijo.” (En “Al servicio del enfermo. Conversaciones con el Dr. Gonzalo Herranz. José María Pardo. Ed EUNSA, 2015, 83)


viernes, 25 de octubre de 2024

Reproducción humana artificial (3)

Frente a la fecundación in vitro, el ser humano esgrime el derecho básico de no ser considerado nunca una mercancía. La ética médica debe garantizar ese derecho básico.

La respuesta del Prof Gonzalo Herranz:  

Cuestión: El progreso de la industria de la fecundación extracorpórea es una historia de innumerables vidas sacrificadas, de bebés nacidos que no conocerán de dónde vienen, de cientos de miles de vidas condenadas a un limbo helado en los congeladores de las clínicas, de manipulación y engaño a parejas que sufren por su infertilidad, etc. ¿No tendríamos que volver a la lectura del libro de nuestro cuerpo, de nuestra fisiología, para encontrar ahí las causas de la esterilidad y darles solución? 

Respuesta: “Creo que todo esto tiene una lectura positiva, al menos, debería tenerla. Se empieza a decir que hemos llegado al techo de la eficacia de la reproducción asistida, que ya no podemos esperar mucho más de ella para dar solución a los problemas pendientes, es decir, a las parejas en las que la reproducción artificial ha fracasado. Eso debería incitar de nuevo al estudio avanzado de la fisiopatología de la esterilidad, para poder encontrar ahí soluciones verdaderamente terapéuticas, no simplemente "protésicas". Hay que investigar de nuevo las causas, los mecanismos. Sólo ahí es donde se puede encontrar un camino de solución. Se necesita una investigación que reconozca las verdaderas posibilidades y las verdaderas limitaciones del ser humano, esto es, más conforme con la naturaleza humana y, por tanto, con la moral cristiana.” (En “Al servicio del enfermo. Conversaciones con el Dr. Gonzalo Herranz. José María Pardo. Ed EUNSA, 2015, 82)

jueves, 17 de octubre de 2024

En la festividad de San Lucas, patrono de los médicos

A propósito de esta festividad es muy sugestiva la defensa que San Juan Pablo II hizo del Juramento Hipocrático, que a buen seguro fue asumido por el propio San Lucas.

Muy bien lo refleja el Prof Gonzalo Herranz en este fragmento de una intervención suya: 

“… En su recurso a Hipócrates y a su Juramento, Juan Pablo II se emplea con una intensidad sin precedentes en el Magisterio de la Iglesia: es una conclusión que se deduce cuando se revisa panorámicamente la presencia de la ética de Hipócrates en los documentos papales, la patrística, la escolástica y la medicina pastoral 

En su defensa radical de la vida humana, el Papa adujo reiteradamente las cláusulas del Juramento Hipocrático que rechazan el aborto y la eutanasia. 

En el ya referido primer encuentro con los médicos, que tuvo pocos meses después de ser aprobada en Italia la legislación despenalizadora del aborto, urgía a los médicos italianos a que no permitieran que sus conciencias fueran manipuladas mediante halagos, presiones, amenazas o violencia física; a que no mancharan sus conciencias con comportamientos que pudieran lesionar el bien sagrado de la vida humana. 

Les animó a "no colaborar en prácticas contrarias a la ética, no sólo cristiana, sino sencillamente natural, en contradicción abierta con la deontología profesional, expresada en el celebérrimo juramento del antiguo médico pagano". 

Les instó a ofrecer a sus colegas no católicos el testimonio de una conducta responsable y sin fisuras, que afirme el derecho de libertad de conciencia profesional, promueva la defensa del derecho a la vida, denuncie la situación social de grave injusticia que introduce la ley, e impulse a la práctica de una generosidad desinteresada en servicio de la persona humana…” Gonzalo Herranz, en `La conciencia del médico y el respeto a la vida humana: Juan Pablo II y el Juramento de Hipócrates´

viernes, 11 de octubre de 2024

Reproducción humana artificial (2)

En la fecundación in vitro la ciencia es arrastrada por una compasión sin freno: en esencia, se pretende obtener una vida sin importar la aniquilación de otras muchas. La degradación ética es indiscutible.

El Prof. Gonzalo Herranz responde a la cuestión:

Cuestión: Millones de seres humanos han nacido gracias a la fecundación in vitro, aunque sólo representan un 20-30% de los embriones producidos para este fin. Esto quiere decir, que millones de seres humanos en estado embrional no han llegado a nacer, debido a los procedimientos altamente agresivos para la débil vida recién concebida, porque no eran aptos o, simplemente, porque sobraban. 

Respuesta: “Desde el primer momento, la fecundación in vitro fue mimada por la opinión pública. Fue presentada como una mezcla embriagadora de ciencia y compasión. Se le ha hecho mucha propaganda en las revistas del corazón. Y también mucha publicidad, pues no en vano hay una industria de la reproducción humana. 

El tiempo ha hecho conscientes a muchas personas que las técnicas de reproducción asistida tienen límites. El número de descontentos crece en la sociedad porque las técnicas de reproducción asistida no consiguen solucionar sino parte de los problemas. Prácticamente sigue siendo cierto que tres de cada cuatro parejas (no es fácil interpretar los datos, pese a los esfuerzos hechos para medir la eficacia real de las intervenciones) no reciben de esas técnicas el consuelo de un hijo. Sigue sin publicarse un dato esencial: la relación entre el número de niños nacidos y el número de embriones producidos en el laboratorio. Se suele decir que no es muy inferior a la tasa que se da en la reproducción natural, en la que se calcula una pérdida precoz de embriones que algunos fijan en el 80 por ciento. Pero los datos no se publican.” (En “Al servicio del enfermo. Conversaciones con el Dr. Gonzalo Herranz. José María Pardo. Ed EUNSA, 2015, 81)


jueves, 3 de octubre de 2024

Reproducción humana artificial (1)

La fecundación in vitro al pretender silenciar los estudios de la patología de la esterilidad se hace sospechosa de un interés preferentemente comercial.

La respuesta del Prof Herranz:

Cuestión: Se ha hablado abundantemente sobre la fecundación in vitro. ¿Es realmente la panacea, el remedio general para revertir el problema de la infertilidad? 

Respuesta: “Con la inseminación artificial y la fecundación in vitro se produjo realmente una revolución, cuyos resultados -a mi modo de ver- no consisten sólo en el consuelo de las parejas a las que la asistencia médica ha podido dar descendencia. Consisten, también, en el abandono de la búsqueda de la verdadera solución de muchas de las causas anatómicas, hormonales, médicas o psicológicas de la esterilidad, tanto en la mujer como en el varón. 

La práctica de la fecundación in vitro se ha convertido en el remedio universal de la esterilidad. Es una especie de Deus ex machina que resuelve todos los dramas, o parte de ellos. Empezó siendo un modo de vencer las dificultades creadas por la impermeabilidad de las trompas de Falopio, pero con los años se ha convertido en una solución universal a los problemas de esterilidad del varón o de la mujer. Con el desarrollo de las técnicas, en especial de la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (o de células espermáticas), la solución se presenta como una cura inmediata, universal, que ha hecho olvidar, dejar de lado, la investigación de las causas y remedios de los diferentes tipos de esterilidad.” (En “Al servicio del enfermo. Conversaciones con el Dr. Gonzalo Herranz. José María Pardo. Ed EUNSA, 2015, 80-81)


jueves, 26 de septiembre de 2024

Entrevista: Diagnóstico prenatal y diagnóstico preimplantatorio (y 5)

Es acientífico optar por la aniquilación del individuo que posiblemente desarrolle alteraciones genéticas. Con esa guía de actuación sería lógico desprenderse de todo individuo que muy previsiblemente desarrolle enfermedad crónica. El progresismo intervencionista destructivo es científicamente involucionista y retrógrado.    

Bien lo explica el Prof Gonzalo Herranz, siguiendo la respuesta a la cuestión planteada en el envío anterior:

“Pero esencialmente la vida es riesgo. Eliminar riesgos, predisposiciones, enfermedades de aparición tardía exigiría eliminar prácticamente todas las vidas. La perspectiva de sufrir una enfermedad le convierte a un feto en un ser para el aborto. Un ejemplo: hoy es posible detectar genes ligados a la aparición de tumores malignos de un tipo que los patólogos llaman “embrionarios”: aparecen en el cerebelo, la retina, el hígado, el riñón en edad perinatal. La tendencia es a eliminar prenatalmente a los portadores de esos genes. Disponemos de procedimientos de diagnóstico genético para enfermedades de aparición tardía, que darán la cara cuando el portador tenga treinta o cuarenta años. Empieza a cundir la idea de que no merece la pena vivir con esa perspectiva. 

Es una visión muy pesimista de la vida humana y de la ciencia biomédica: presupone en serio que, en los treinta o cuarenta años que median entre el momento del diagnóstico y la aparición sintomática de la enfermedad neurológica o tumoral, no se va a producir ningún avance; que el pronóstico dentro de cuarenta años va ser igualmente trágico y sombrío de lo que es, o que nos parece, ahora. Me parece que quienes se tienen por progresistas, porque sostienen que se han de explotar a fondo los avances de la genética para eliminar enfermedad del mundo, son, sin embargo, profundamente retrógrados y pesimistas, pues no creen que la ciencia puede traer soluciones para los problemas.


Me parece que esa actitud parte del que se podría llamar el "prejuicio intervencionista", una forma de la falacia tecnológica, que sostiene que la posibilidad de intervenir (matando) es mucho más gratificante que permanecer parado y observar cuál es el curso natural de las cosas.” (En “Al servicio del enfermo. Conversaciones con el Dr. Gonzalo Herranz. José María Pardo. Ed EUNSA, 2015, 99-100) 


viernes, 20 de septiembre de 2024

Entrevista: Diagnóstico prenatal y diagnóstico preimplantatorio (4)

El estudio génico del embrión humano visto con intenciones exclusivamente utilitaristas puede valorar la posible enfermedad en el embrión humano con los criterios y las metas propias de la ciencia veterinaria.

El Prof Gonzalo Herranz:

Pregunta: No es infrecuente escuchar que los elementos más valorados en la sociedad occidental son la eficacia y la estética de la apariencia (el look). Dentro de esta mentalidad del "carpe diem", el nonnato que presenta alguna anomalía resulta un clandestino a bordo, un intruso que molesta y del que hay que desprenderse. Actualmente se está empleando el diagnóstico preimplantatorio para eliminar no sólo los embriones con malformaciones, sino aquellos portadores del gen BCRA-1, gen que puede predisponer a padecer cáncer de mama o de ovario en la edad adulta. 

Respuesta: “El diagnóstico génico, basado en la conexión entre una determinada enfermedad y la detección de secuencias anómalas de un gen, ha experimentado enormes progresos, ha multiplicado su eficacia, se ha refinado extraordinariamente. Hoy tiene poder para detectar gran número de enfermedades y gran número de variantes de esas enfermedades. Se espera que podrá llegar a "tipar" la totalidad de las enfermedades debidas a genes alterados y que, con la ayuda de la nanotecnología -mediante chips- se podrán revisar los fragmentos significativos del genoma humano. Algunos piensan que se determinará el genoma de cada individuo, que se hará una revisión técnica de cada embrión (ya sea dentro del útero o in vitro), que no nacerá nadie sin un certificado de garantía genómica. 

Esos, prefiero pensarlo, son monstruos de la imaginación que llevarían a una situación de intolerancia a la anomalía genética. Sería un gran peligro para todos. Por fortuna, absurdo. Todos tenemos en dosis, felizmente, heterozigótica algunos genes letales. Si hubieran sido diagnosticados, hubieran significado nuestra sentencia de muerte. Decía Leon Kass (prestigioso bioético USA) en una Conferencia que si, cuando fue engendrado, le hubieran estudiado con la tecnología diagnóstica de hoy, le habrían eliminado, porque su genoma era asiento de muchas predisposiciones patológicas y de algunas enfermedades. Y, probablemente, ninguno de los que le escuchaban hubiera superado la prueba de un análisis genético exigente y riguroso: todos tenemos defectos, ninguno sería aceptable”. (En “Al servicio del enfermo. Conversaciones con el Dr. Gonzalo Herranz. José María Pardo. Ed EUNSA, 2015, 99-100)