... Y FELIZ PASCUA
Continúa la respuesta del Prof. Herranz: “También es un error imponer un trabajo a presión, con la obligación de obtener resultados en un plazo determinado. Esa presión invita a ciertos espíritus débiles (y también a personas de gran inteligencia y astucia) a crear falsificaciones y simulaciones de la realidad, que "cuelan" de momento, pero que se detectarán más tarde como irreproducibles y absolutamente falsas. Además, imponer prisas lleva a recortar esquinas, a querer llegar antes y más lejos que los demás, a fomentar rivalidades y, finalmente, a falsificar la investigación.
Es el comienzo de una ruina. Cuando una persona advierte que puede salir adelante con un trabajo falsificado, cae fácilmente en la tentación de repetirlo. Hay varios ejemplos "históricos" de criminales de la investigación científica, de mentes superdotadas que han arruinado su carrera y corrompido su inteligencia de modo inexplicable. Hay que tener bajo control el ambiente competitivo: es una gran cosa si crea emulación sana; pero puede ser fatal, si lleva al juego sucio de las envidias, los sabotajes a los competidores, a la falsificación de datos y al inflamiento de los propios resultados.” En “Al servicio del enfermo. Conversaciones con el Dr. Gonzalo Herranz” José María Pardo, Ed EUNSA, 2015, p 217.






