Cuestión: ¿Por qué la deontología es importante?
Respuesta del Prof. Herranz: "La deontología es importante, incluso muy importante, tanto como doctrina como programa práctico. Me gusta repetir, siguiendo en esto a Edmund Pellegrino, que la medicina es una empresa intrínsecamente ética. No hay nada en la relación médico-paciente, ni en la estructura de la profesión, que no esté tocado de ética; en medicina, nada es indiferente. A la vista de cómo van las cosas, esto a muchos médicos puede parecerles muy exagerado, incluso increíble. Pero creo que, a pesar de todo, sigue siendo verdad.
La medicina es intrínsecamente ética. ¿Por qué? Porque, si no hubiera una deontología médica, se daría una distancia insalvable entre el médico y el enfermo. Estar enfermo debilita en el cuerpo y en el alma. El enfermo ha de ser tratado de un modo especial, con respeto grande y con mucha delicadeza. La medicina es, en el fondo, una empresa humanamente difícil. La deontología impone mantener respeto y aprecio en una relación que muchas veces implica situaciones molestas, tratar con cuerpos venidos a menos, con mentes muy fuertemente decaídas, con gente muy caprichosa. Eso exige un esfuerzo moral constante. Y eso es, en gran parte, deontología.
Nunca una ley o un reglamento administrativo podrán exigir la empatía por decreto. Nadie puede ser obligado a ser compasivo, a ser intensamente estudioso, a tomar cada caso particular como una cuestión seria, a veces de vida o muerte. Por encima de los derechos humanos, y arropándolos, estará siempre ese deber de compasión, de soportar con buena cara cosas desagradables, repelentes, y llevarlas con compasión, incluso con elegancia." En Al servicio del enfermo. Conversaciones con el Dr. Gonzalo Herranz. José María Pardo, Ed EUNSA, 2015, p 221-222.






