Seguimos las reflexiones a propósito de la importancia de la deontología médica.
La deontología médica también debe estar presente en la relación diaria entre los colegas, y exige que vaya más allá de la mera cordialidad.
Respuesta del Prof. Herranz: “Hay otro campo de la vida diaria en el que la ética tiene una aplicación muy viva: las relaciones ordinarias entre colegas. Aunque hay médicos que trabajan por libre, hoy lo ordinario es trabajar en grupo. Ahí los deberes de colegialidad son muy extensos y tendrían que tener mucha intensidad. Hay una ética de ayuda, de confraternidad, de disponibilidad para echar una mano, de vigilancia atenta, respetuosa, no policíaca pero sí profundamente humana, sobre las debilidades humanas, que todos tenemos y que tienen también los colegas que trabajan a nuestro lado.
Señala el Código que solamente los deberes del médico hacia los pacientes prevalecen sobre los deberes del médico hacia sus colegas. Yo creo que esto pone en su nivel adecuado la calidad y la intensidad de los deberes de colegialidad. Las relaciones entre colegas, y también las de los médicos con sus colaboradores (enfermeras, auxiliares, farmacéuticos, personal que trabaja en el campo de la salud humana), tienen que atenerse a una rica ética cotidiana de respeto y ayuda, que debería ser impermeable a la indiferencia, a las rivalidades, a la competitividad poco leal o al distanciamiento.” En Al servicio del enfermo. Conversaciones con el Prof. Gonzalo Herranz. José María Pardo. EUNSA, 2015, p 225.

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