Cuestión: Cada día los profesionales de salud se enfrentan a situaciones clínicas en las que tienen varias alternativas de acción. Deben decidir cuál de ésas es la mejor para un determinado paciente. ¿Cuáles son las nociones básicas que pueden resultar de utilidad para aquellos que -día a día- se ven enfrentados a diversos dilemas éticos que plantea el ejercicio de la medicina? ¿Esto no debería enseñarse -al menos los primeros pasos- en las Facultades de Medicina?
Respuesta del Prof. Herranz: “Hay un principio moral muy atractivo que dice que, en caso de duda, se ha de optar con libertad. Esto vale, ciertamente, si la duda es auténtica; es decir, no solamente si es sincera, sino que la duda es el residuo insoluble que queda después de haber estudiado atentamente una situación en la que las posibles soluciones se equilibran entre sí, y uno no sabe por cuál de ellas decidirse.
La expresión «dilema ético» ha sido víctima de un abuso brutal; parece que todo problema ético es un dilema. Los dilemas son situaciones extremas, en las que, después de reflexionar muy a fondo, uno no encuentra ninguna solución aceptable: son un callejón sin salida ética. En las dudas, por el contrario, hay soluciones que parecen de igual peso en uno y otro plato de la balanza. En la duda, uno puede quedar indeciso; pero ha de tomar una decisión. Es entonces cuando vale el principio de que "en la duda, por la libertad". Pero aun entonces, la libertad es responsable. En esos casos, me parece, hay que ver qué ha resultado de la opción seguida, para conocer a qué tipo de situación, satisfactoria o no, ha podido llevar. Se podrá así salir de dudas; o, también, se podrá, si hay ocasión, dar una oportunidad a la opción contraria, para ensayarla y ver si es tanto o más eficaz: es la situación de equilibrio en la duda que está en el arranque de todo proyecto de investigación.” En El Corazón de la Medicina. Libro Homenaje al Prof. Herranz, p 213-216.
