Respuesta del Prof. Herranz: "Realmente, la toma de decisiones en neonatos de muy bajo peso está cargada de intensas emociones en los progenitores, en las enfermeras y en los médicos. Son situaciones llenas de tensión, porque la debilidad extrema tensa la compasión: a esas criaturas o se les quiere demasiado, o no se les quiere lo suficiente. En estos casos es tan posible el ensañamiento como el abandono.
La decisión de poner todos los medios para sacar adelante a esa criatura minúscula ha de establecerse con urgencia, pero ha de ser racional, fundada, susceptible de ser revisada. La decisión de suspender la atención intensiva y pasar a la aplicación de cuidados paliativos se ha de tomar caso por caso, teniendo en cuenta lo individual: es más cómodo, pero menos realista, aplicar protocolos rígidos que diluyen la responsabilidad, o la transfieren plenamente a los lejanos autores de las directrices.” En Al servicio del enfermo. Conversaciones con el Dr. Gonzalo Herranz, Ed EUNSA, 2015, 120

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